Introducción
Los
plásticos utilizados en el interior
de los vehículos y en los asientos de autos para niños
contienen muchos químicos que son agregados durante el proceso
de producción para entregarles propiedades específicas
como rigidez, durabilidad o resistencia a las llamas. Muchos de estos
químicos no están ligados químicamente con
las partes y son liberados paulatinamente al ambiente durante la vida
del producto. Una de las formas más comunes en que estos químicos
son liberados se refiere a la volatilización, una evidencia de
esto se hace presente algunas veces como una película que se desarrolla
en la parte interna del parabrisas. El calor puede acelerar este proceso
y la exposición a los rayos UV podría también causar
la descomposición de los químicos en componentes inclusos
más tóxicos. La mezcla de los químicos liberados
de los materiales utilizados dentro de los autos puede ser inhalada o
ingerida por los conductores y pasajeros a través del polvo y
el aire, causando potencialmente alergias u otras reacciones agudas.
Estos químicos, también han sido relacionados a impactos
de largo plazo en la salud tales como defectos en el nacimiento, problemas
de aprendizaje, toxicidad hepática y cáncer, en estudios
realizados a animales. La preocupación con la utilización
comercial de estos productos químicos es que los consumidores
están expuestos a éstos desde muchas fuentes además
de los interiores de los automóviles, y la combinación
de estas muchas exposiciones podría causar daño.
Los mismos químicos que pueden causar problemas a la salud humana debido
a la exposición dentro de los automóviles pueden también
causar problemas en el medio ambiente en general. Cuando los vehículos son
desechados al final de su vida útil, la mayoría de los plásticos
y otras partes no metálicas son desmenuzados y puestos en vertederos o
son quemados en incineradores. Cuando se desecha en los vertederos, los químicos
nocivos contenidos en los plásticos de vehículos y en otros materiales
pueden filtrarse y contaminar el suelo y el agua. Cuando se incineran, los químicos
nocivos se dispersan en la atmósfera.
Aunque hay numerosos compuestos químicos en los vehículos y en
los asientos de autos que pueden producir problemas a la salud y al medio ambiente,
HealthyCar.org se focaliza en químicos que contienen los elementos bromo,
cloro y plomo, así como otros metales pesados, alergénicos y cancerígenos.
Todos estos elementos y sus compuestos químicos fueron elegidos por su
toxicidad, persistencia, y tendencia a acumularse en las personas y el medio
ambiente.
Estos químicos fueron también elegidos porque pueden ser fácilmente
y rápidamente identificados utilizando métodos no destructivos.
Esto fue esencial puesto que la toma de muestras para HealthyCar.org se
limitó a vehículos y asientos para autos nuevos. Además,
estos químicos, o sus compuestos moleculares relacionados, han sido objeto
de restricciones reglamentarias o limites voluntarios establecidos por
la asociación de industrias o de certificaciones ambientales realizadas
por terceras organizaciones.
Las clasificaciones de HealthyCar.org no entregan ninguna medida
absoluta de
riesgo para la salud o de la exposición a sustancias químicas asociadas
con cualquier automóvil o asiento de auto específico, o cualquier
elemento o relacionado químico específico. Las clasificaciones
de HealthyCar.org sólo entregan una medida relativa del “nivel de
preocupación” para los automóviles y asientos para autos
muestreados. Las clasificaciones permiten la comparación de la presencia
y de los niveles detectados de los químicos de preocupación en
cualquiera de los automóviles o asiento de autos muestreados.
Para obtener referencia, por favor descargue el reporte completo.
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